Buques ecológicos al servicio de la industria petrolera

La industria petrolera enfrenta el problema de la contaminación de aire y mar, que se produce durante la incineración de los productos que emana del pozo. Una solución es incorporar embarcaciones especializadas que reduzcan los gases efecto invernadero generados durante la exploración y producción de los hidrocarburos. Los buques ecológicos están dotados de la tecnología WTSV (Well Testing Service Vessel) que sustituyen el proceso de incineración.

Los buques ecológicos incorporan una planta de proceso que asiste directamente durante la perforación, terminación y reparación de pozos petroleros en altamar. Recibe, procesa y almacena los fluidos operando como una extensión de la plataforma de perforación y cuenta con un sistema de posicionamiento dinámico (DP2) que le permite mantener su ubicación cerca de la plataforma. Su objetivo es: recibir todos los fluidos generados durante el servicio al pozo, procesarlos y disponer de ellos, recuperar el crudo, caracterizar la producción del pozo y reducir la emisión de gases invernadero.

La planta de proceso está interconectada con los sistemas y servicios de la embarcación y cuenta con:

  • Sistema de separación de productos.
  • Equipos, dispositivos e instrumentación para controlar el proceso, la operación y emitir un reporte del servicio brindado.
  • Sistemas de bombas para reintegrar el agua, crudo estabilizado y/o productos químicos a las líneas de exportación, reinyección o para el trasiego a embarcaciones auxiliares o terminales de descarga.
  • Sistemas y dispositivos de seguridad.
  • Laboratorios de análisis y prueba de productos del proceso.

Actualmente, se han dotado con tecnología WTSV a 3 embarcaciones, que prestan sus servicios en el Golfo de México, entre ellos el ECO III (Ex CT Longford). Éste fue construido en 2008 en Turquía, su planta de procesamiento se fabricó en Canadá y la conversión se realizó en Tuxpan, Veracruz.

Inició operaciones para Pemex en febrero de 2010, este barco clasificado FPSO (Floating Production Storage and Offloading) provee el servicio como barco ecológico para Prueba de Pozos (WTSV -Well Testing Service Vessel-). Realiza de manera ecológica la recepción y proceso de fluidos reduciendo los gases efecto invernadero que se generan durante los procesos de perforación de pozos. Su peso muerto es de 10 mil toneladas, mide 117 metros de eslora y 21 metros de manga, y su calado es de 7.55 m.

Barcos como el ECO III pueden prestar diversos servicios dependiendo del pozo, ya que su planta de procesamiento logra separar cinco componentes principales: aceite crudo, gas, agua oleosa, sólidos (arena, recortes de perforación, lodos) y líquidos contaminantes. Su sistema puede:

–       Recibir el producto desde la plataforma y procesarlo en la planta ubicada en la cubierta

–       Almacenar líquidos

–       Caracterizar la producción del pozo

–       Evitar la incineración de fluidos

–       Evitar derrames

–       Descargar en terminales, reinyectar a pozos o trasiego a otras embarcaciones

Utilizando este tipo de tecnología en la exploración costa afuera se reduce la contaminación en aire y mar, pues reduce o elimina el proceso de incineración en los pozos de la industria, también permite recuperar producto que se pierde utilizando el proceso de incineración.

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La refinación en México

La infraestructura de Pemex Refinación ha permanecido sin cambios durante casi dos décadas, frente a una demanda interna de petrolíferos que aumenta a tasas más elevadas que la economía mundial.

Al cierre de 2008 Pemex Refinación alcanzó 547,548 millones de pesos por ventas totales de productos petrolíferos. El Sistema Nacional de Refinación (SNR) de Pemex tiene, hoy día, una capacidad de procesamiento de crudo de un millón 540 mil barriles por día, con seis refinerías en las siguientes localidades; Cadereyta, Nuevo León; Ciudad Madero, Tamaulipas; Minatitlán, Veracruz; Salamanca, Guanajuato; Salina Cruz, Oaxaca y Tula, Hidalgo.

Cada una de estas refinerías cuenta con una capacidad de procesamiento que se muestra en la siguiente tabla:

Proceso de petróleo crudo por refinería

(miles de barriles diarios)

Localidad 2008
Cadereyta, Nuevo León 208.35
Ciudad Madero, Tamaulipas 152.09
Minatitlán, Veracruz 161.58
Salamanca, Guanajuato 192.48
Salina Cruz, Oaxaca 279.36
Tula, Hidalgo 267.19
Total 1,261.05

El SRN procesó 1.3 millones de barriles diarios durante ese 2008, lo que representó una disminución de 0.7% respecto a 2007.

Demanda y capacidad

El consumo interno de gasolinas ha crecido de manera acelerada en los últimos diez años a consecuencia del incremento del parque vehicular.

Por su parte, la producción doméstica de gasolinas alcanzó los 444 mil barriles diarios en 2008.

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El medio ambiente y Pemex

Pemex ha puesto en marcha diversos proyectos verdes, unos se abocan a la conservación del medio ambiente y otros a la remediación.

Como parte de su Estrategia Integral de Protección Ambiental y responsabilidad con el desarrollo comunitario sustentable de las actuales y futuras generaciones, Pemex realiza proyectos de conservación y remediación en diferentes partes del país.

La conservación es el mantenimiento y cuidado de la biodiversidad. En ese sentido, Pemex desarrolla los siguientes proyectos.

Parque ecológico Jaguaroundi

Pemex Petroquímica desarrolla el proyecto del Parque Ecológico Jaguaroundi en la periferia de las instalaciones de los complejos petroquímicos Cangrejera y Pajaritos, al sur de Veracruz.

Es una reserva ecológica enfocada a la conservación, reforestación, captura de carbono y paseo ecológico, cuyo desarrollo es supervisado por científicos y técnicos mexicanos de Pemex Petroquímica y de la Universidad Nacional Autónoma de México a través del Programa Universitario de Medio Ambiente.

El Jaguaroundi es el primer predio certificado por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas para preservar, de manera voluntaria, los ecosistemas mexicanos y debe su nombre al felino Jaguaroundi Herpailurus Yaguaroundi.

La reserva ecológica abarca una extensión de más de 960 hectáreas, Pemex construye el Parque Ecológico Jaguaroundi el cual, a partir de diciembre de este año, estará en condiciones de recibir a visitantes de toda la República Mexicana.

Ha recibido reconocimientos de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y una mención honorífica especial en el Premio Nacional al Mérito Ecológico, entre otros.

Los Humedales en Veracruz

Los humedales de Alvarado son una gran planicie de inundación que se localiza en la zona costera central del estado de Veracruz, cubre un área de 280 mil hectáreas y está compuesta por lagunas costeras salobres, más de cien lagunas interiores y varios ríos, destacando los ríos Papaloapan, Acula, Blanco y Limón. Es un área de importancia para la conservación de aves, donde se registran 346 especies.

Conservación de la Selva Lacandona

Por la riqueza de su biodiversidad, la cuenca media del sistema hidrológico de la planicie tabasqueña, ubicada en Chiapas, es una de las regiones medio ambientales más importantes de México y es la principal zona de recarga de los ríos Usumacinta y Grijalva. En ella se encuentra inmersa la Selva Lacandona.

Esta selva es de suma importancia por su función en la recarga de cuerpos de agua superficiales y acuíferos subterráneos. Más de la mitad del caudal del río Usumacinta proviene de esta selva que contiene el 30 por ciento del agua dulce del país y sostiene muchas de las actividades productivas de los habitantes de la cuenca baja de la planicie tabasqueña del sureste del Golfo de México.

La Selva Lacandona genera otros beneficios ambientales, como la captura de bióxido de carbono que ayuda a mitigar el cambio climático global, la estabilidad del clima regional, la conservación del suelo y la transportación de nutrientes.

Petróleos Mexicanos participa en el proyecto de investigación, educación y aplicación tecnológica para la conservación de esta selva a través de una donación de 14 millones 485 mil peros a Natura Mexicana.

Aquí se ha lanzado el Programa para la Educación Ambiental y Recuperación de Humedales en Veracruz, en el cual Petróleos Mexicanos ha participado a través de una donación de 7 millones 487 mil pesos al Fondo para la Comunicación y la Educación Ambiental, A.C.

FCEA, dividida en tres partes:

  • cinco millones 60 mil pesos se destinan al proyecto de humedales de Alvarado.
  • un millón 200 mil pesos para una campaña de educación ambiental en la Sierra de Otontepec.
  • un millón 200 mil peros para una campaña de educación ambiental en Tuxpan, Veracruz.

Se espera que el proyecto contribuya a generar una educación ambiental en la zona que revierta los procesos de desequilibrio ecológico y capacite a la población a que contribuya a proteger el medio ambiente, así como a recuperar, a través de la reforestación, al sistema lagunar de Alvarado.

Casa del Agua en los Pantanos de Centla

La reserva de la Biosfera Pantanos de Centla se ubica en séptimo lugar a nivel mundial por su nivel de descarga de agua dulce proveniente de la cuenca alta de los ríos Uusmacinta y Grijalva y por su aportación en servicios ambientales: retiene e infiltra agua al subsuelo, amortigua el efecto de las grandes avenidas de los ríos, actúa como esponja y barrera rompevientos y estabiliza la línea de costa.

Debido a que en esa área se han identificado 567 especies de plantas y es hábitat y refugio de 255 especies de aves locales y migratorias, 104 especies de mamíferos, 68 especies de reptiles y 52 de peces, así como de 27 diferentes especies de anfibios, se considera que es el museo de plantas acuáticas más importante de Mesoamérica.

Desde 1999 Pemex apoya la elaboración de un programa de manejo de la reserva, su conservación y desarrollo, así como la construcción de la Casa del Agua “Uyotot Ja” que representa la puerta de entrada a la Reserva, la cual fue inaugurada en febrero de 2002. En 2007 Petróleos Mexicanos entregó un donativo por 7 millones 800 mil pesos para el desarrollo de otros proyectos en esta región.

Ex Refinería 18 de marzo

Este es uno de los proyectos de remediación de suelos más grande del mundo. En este predio ubicado en Azcapotzalco, el Gobierno Federal construirá un parque ecológico que beneficiará a todos los habitantes del Distrito Federal.

Establecida en 1933 como una refinería de la compañía petrolera El Águila, después de la expropiación petrolera amplió su capacidad y en 1945 recibió el nombre de 18 de Marzo. En 1991 cerró sus operaciones, iniciándose entonces acciones de reubicación de plantas de proceso, desmantelamiento de instalaciones, recuperación de hidrocarburos en fase libre y de emulsiones agua-aceite y el retiro de tanques subterráneos de almacenamiento de hidrocarburos.

El 22 de mayo de 2007 las 55 hectáreas del predio se transmitieron a favor del Gobierno Federal, comprometiéndose Pemex a realizar acciones de remediación ambiental en dicho predio y a entregar, totalmente saneadas y en condiciones óptimas de uso, todas las hectáreas en beneficio de la ciudad de México.

El proceso para la remediación de este terreno partió de un estudio de caracterización realizado por el Instituto Mexicano del Petróleo, que determinó la situación detallada de los suelos de acuerdo con la naturaleza de sus contaminantes, las concentraciones y la profundidad a la que se encontraban los residuos.

El proceso

El plan de trabajo de remediación se dividió en dos fases, la primera finalizada en septiembre de 2008 y la segunda por terminar en diciembre de este año- Todos los trabajos se han realizado con la supervisión puntual de las autoridades medioambientales y de salud, y utilizado tecnologías de vanguardia que garantizan, en todo momento, que los trabajos no representen riesgo alguno para la salud de la población circunvecina ni de los trabajadores.

Técnicas de remediación en Azcapotzalco

Biorremediación. Cualquier proceso que utilice microorganismos, plantas o las encimas derivadas de éstos para retornar un medio ambiente alterado por contaminantes a su condición natural, transforma compuestos inorgánicos en el suelo, lodos, sólidos y manto freático, a través de procesos in situ o ex situ.

Biopilas. Es una técnica de biorremediación que se utiliza para la descontaminación de suelos con compuestos orgánicos persistentes en baja concentración. Las biopilas se airean de manera pasiva o activa y se adicionan nutrientes en caso de requerirlo (nitrógeno, fósforo, potasio, etc.), todo lo cual servirá para incrementar la degradación de los contaminantes, Las biopilas deben cubrirse con plástico para evitar el transporte y de los contaminantes, así como la evaporación y volatilización de los hidrocarburos.

Extracción de vapores. Remueve los contaminantes volátiles que se encuentran en los subsuelos contaminados. Se inyecta aire en la zona vadosa a través de pozos para volatizar los hidrocarburos que se encuentran en fase disuelta, fase líquida o en fase absorbida, moviéndolos hacia el pozo de extracción. Los vapores extraídos son tratados en la superficie.

Bioventeo (bioventing). Proceso basado en la aireación del suelo para estimular la actividad biológica y mejorar el proceso de degradación de los hidrocarburos presentes en la zona vadosa. A través del bioviento se incrementa la velocidad de biodegradación.

Inyección de aire. Proceso basado en la aireación de la zona saturada para estimular la actividad biológica y mejorar el proceso de degradación de los hidrocarburos presentes en una zona. Mediante la inyección de aire se incrementa la velocidad de biodegradación.

Texistepec

Texistepec es un municipio sureño del estado de Veracruz en el que alguna vez operó la Compañía Exploradora de Istmo (CEDI), dedicada a la producción de azufre. Asignado a Pemex por el Gobierno Federal, se realizó una auditoría ambiental al predio, detectándose un pasivo ambiental que representaba, entre otras cosas, residuales sólidos de azufre, aguas ácidas e hidrocarburos intemperizados. A pesar de que no fue causado por Pemex, la empresa asumió, como parte de su estrategia de protección ambiental, la responsabilidad de eliminarlo a través de un ambicioso proyecto de remediación y conservación que rehabilite la cobertura vegetal, regenere la biosfera y formará humedades que contribuyan a la recuperación de la biodiversidad, entre otras.

Para la realización de este proyecto, Petróleos Mexicanos contrató un promedio anual de 500 personas de la comunidad, por lo que el proyecto se ha convertido en una vital fuente de ingresos de la localidad. Este año arrancó la segunda etapa, la cual se espera concluir en 2011.

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El camino hacia una nueva refinería

Presentamos un recuento de cómo se tomó la importante decisión de construir una nueva refinería para el beneficio de México.

Etapa 1. El plan y las primeras posibles sedes

El 18 de marzo de 2008 el Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, instruyó a la Secretaría de Energía y a Petróleos Mexicanos a iniciar los estudios y analizar la factibilidad técnica, financiera y logística que permitiese construir una nueva refinería en el territorio nacional, la primera en 30 años.

El 30 de julio de 2008 Pemex presentó al Congreso de la Unión el Estudio de viabilidad para construir una nueva refinería en México. Los contenidos de dicho estudio se alinearon específicamente con los requerimientos del Congreso. No pretendía ser un dictamen definitivo.

Dicho estudio consideró potenciales localizaciones tomando en cuenta criterios como la cercanía a los centros con mayor demanda de combustibles y la facilidad de acceso al suministro de materia prima.

Al ser un estudio preliminar, se determinó evaluar la rentabilidad de cada una de las potenciales localizaciones por separado. No se incluyó una evaluación de los beneficios potenciales del aprovechamiento de residuales, ni el contexto de la modernización integral del Sistema Nacional de Refinación.

Etapa II. Evaluación de las sedes definitivas

De agosto de 2008 a marzo de 2009, Pemex recibió nuevas solicitudes para ser incorporadas en el análisis, así como estudios adicionales de parte de gobiernos estatales ya considerados en el estudio de julio de 2008.

En respuesta a todas estas solicitudes, Pemex realizó una nueva revisión de cada una de las propuestas, con objeto de hacerlas comparables.

El 25 y 27 de marzo se llevaron a cabo las presentaciones públicas de los diez estados interesados. Además de resultar un ejercicio inédito de transparencia que permitió a la sociedad conocer cada una de las propuestas, técnicos de Pemex, del IMP e independientes, pudieron realizar preguntas específicas sobre diversos temas a los equipos técnicos de cada estado.

Dicho ejercicio permitió enriquecer el análisis de Pemex con detalles no conocidos como los planes de desarrollo de los gobiernos estatales, las dificultades esperadas, así como los diferentes tipos de apoyo que los gobiernos estarían en posibilidad de ofrecer a Pemex para el mejor desarrollo del proyecto.

Una vez concluidos los eventos públicos se incorporó toda la información de los diez estados interesados (Hidalgo, Guanajuato, Oaxaca, Veracruz, Tlaxcala, Puebla, Michoacán, Campeche, Tabasco y Tamaulipas) en el esquema metodológico general y se procedió a calcular la rentabilidad de cada una de las alternativas en lo individual.
De acuerdo con esta nueva evaluación individual (abril de 2009), las localizaciones con mayor rentabilidad son las que permiten aprovechar residuales.

Al aprovechar los residuales se capturan las economías de escala de un proyecto integral, lo que genera rentabilidades adicionales, del orden de mil millones de dólares de VPN en promedio, sobre refinerías sin integración.

Basta comparar el VPN de Tula en julio de 2008 y abril de 2009 para corroborar el sustancial incremento que sufre la rentabilidad de ambos proyectos al incorporar el aprovechamiento de residuales.

Ello es así porque el aprovechamiento de residuales permite abaratar el costo de la materia prima mediante la sustitución de crudo por residuales, generar economías de escala y aumentar la disponibilidad de crudo para exportación.

Algunos de los criterios incorporados al modelo de evaluación de rentabilidad son:

  • el tipo de tecnología para el proyecto
  • la configuración de las plantas
  • el tamaño de la nueva refinería
  • la distancia a las fuentes de crudo
  • la distancia a las zonas de consumo
  • la disponibilidad de materia prima
  • la calidad del crudo disponible
  • la eficiencia operativa con la que se planea operar la infraestructura
  • el análisis geográfico
  • el análisis ambiental
  • el análisis social de campo
  • la infraestructura existente (carretera, ductos, refinación)
  • el aprovechamiento existente de residuales
  • el costo de los terrenos, entre otros.

Etapa III. El resultado final

Finalmente, y para concebir con el análisis, se analizó el portafolio completo de proyectos de refinación de manera integral, a fin de garantizar que el suministro futuro de la demanda sea eficiente para el SNR y contribuya a mejorar la situación financiera de Pemex Refinación.

Para ello, se evaluaron combinaciones de proyectos buscando elevar, aún más, la rentabilidad de ese proyecto.

El portafolio que incluye construir nueva capacidad en Tula con aprovechamiento de residuales (P-1) y la reconfiguración de Salamanca resultó el más rentable.

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Compromiso con México

Desde hace 10 años las grandes empresas asumieron un papel de responsabilidad social. Esto se tradujo en beneficios para las comunidades donde operan y Pemex, es una de ellas.

El artículo cuarto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos dice: “Toda persona tiene derecho a un medio ambiente adecuado para su desarrollo y bienestar”. Debido a que Petróleos Mexicanos es una compañía que está en contacto directo con diversos ecosistemas ha adoptado una serie de medidas para preservar y conservar zonas naturales.

Para Pemex es una prioridad acciones como el fomento a una cultura de desarrollo sustentable que promueva la seguridad de sus operaciones y brinde una relación armónica con el entorno ambiental. Dentro de las diversas iniciativas que lleva a cabo para el cuidado del medio ambiente destaca el Proyecto de Remediación en el municipio de Texistepec, Veracruz.

Una empresa amigable con el medio ambiente

En 1994, el Gobierno Federal asignó a Pemex Gas y Petroquímica Básica (PGPB) un predio de 2,900 hectáreas en el municipio de Texistepec, al sur de Veracruz, con la finalidad de que en esa región desarrollara sus actividades la empresa azufrera paraestatal Compañía Exploradora del Istmo (CEDI). Sin embargo, por tratarse de un rubro industrial tan contaminante, pronto empezaron los problemas.

Como resultado de una auditoria ambiental en esos terrenos, PGPB detectó un pasivo ambiental de grandes proporciones consistente en 525 mil metros cúbicos de residuales azufrosos sólidos, 11 millones de metros cúbicos de aguas ácidas, 240 mil barriles de hidrocarburos intemperizados, dos mil 800 pozos emanando gas e hidrocarburo y 30 kilómetros de caminos y veredas construidos con residuos sólidos.

Consciente de su responsabilidad social y ambiental, Pemex asumió la responsabilidad y se comprometió a eliminar el pasivo ambiental. Para ello destinó un total de $450 millones, mismos que se invertirían durante el periodo 2001-2007. El presupuesto sería destinado a la realización de diversos trabajos de restauración ambiental orientados a erradicar el problema.

Aunado a este esfuerzo a favor de la conservación del entorno natural, la paraestatal involucró a los habitantes de Texistepec. Contrató a pobladores del municipio para realizar diversas actividades asociadas al proyecto. Esto trajo consigo un impacto de carácter positivo en los aspectos laboral y económico de la región.

Con base en los resultados obtenidos por la serie de acciones efectuadas, hoy es posible apreciar los efectos positivos en el medio ambiente de la zona. Por mencionar algunos, destacan la reintroducción del ecosistema acuático de las presas, el regreso de especies nativas y aves migratorias, así como la reforestación en áreas recuperadas.

Y los reconocimientos por tan noble acción no se hicieron esperar. Gracias al Proyecto de Remediación Ambiental, PGPB obtuvo la Mención Honorífica en la categoría “Trabajo Comunitario” del Premio Estatal del Medio Ambiente 2008, galardón que otorga el gobierno del estado de Veracruz. Lo anterior demuestra el compromiso de Pemex por continuar trabajando en el mejoramiento del medio ambiente en beneficio de la comunidad.

Porque la gente también es importante

La historia del desarrollo de Petróleos Mexicanos no ha sido sencilla. Como una de las empresas más importantes y grandes del país se ha visto en la necesidad de resolver situaciones que requieren de inteligencia, visión y un fuerte compromiso con el bienestar de la comunidad en general. Tal es el caso de las modificaciones, legalmente hablando, que se hicieron en el transporte de gas natural, misma que tuvo lugar en 1995.

Los factores que llevaron tanto al gobierno federal como a la paraestatal a transformar la manera de trabajar al interior de la industria del gas en México fueron varios. Con respecto a la distribución, la infraestructura era obsoleta, carecía de normas oficiales mexicanas en la materia y presentaba fugas; la estructura comercial constituida por comisionistas era ineficiente, además de que reportaba adeudos considerables, y el mantenimiento de los sistemas eran insuficientes.

En lo que a la transportación se refiere, sólo existía el Sistema Nacional de Gasoductos, el desarrollo de la industria era insuficiente y no existían instalaciones de almacenamiento de gas natural. Sin embargo, el mayor problema era que el usuario adoptó una posición sumamente vulnerable y se enfrentaba a condiciones de incertidumbre.

Con base en un análisis exhaustivo de la situación de la industria, ambas instituciones tomaron la decisión de cambiar la forma de operar el gas en México. Esta resolución tuvo como principales objetivos: mejorar el aprovechamiento del potencial gasífero del país, impulsar la inversión de los sectores privado y social en transporte, almacenamiento y distribución de gas; liberar recursos públicos para el segmento más rentable de la industria, y fomentar el desarrollo de un mercado más eficiente y competitivo en beneficio de los usuarios.

Actualmente, el sector gasero mexicano incrementó el número de usuarios de 575,630 que había en 1996 a 1,888,229 en 2007. Esto se traduce en una tasa media de crecimiento del 10.41% anual. Otros cambios que trajo consigo esta modificación estratégica fueron: la longitud de las redes primarias creció de 8,108 km en 1995 a 39,417 km en 2007 –una tasa media de crecimiento de 14.09% anual–, y la inversión acumulada alcanzó los $20,254 millones al cierre del año pasado.

Adicionalmente, se puede decir que la distribución de gas se profesionalizó, se hizo eficiente donde ya existía y surgió en nuevas zonas, y las redes no sólo se expandieron, sino que están en condiciones superiores de mantenimiento y son más seguras. Por ende, la regulación del sector trajo transparencia en precios, tarifas y condiciones de servicio.

Por lo que toca a transporte, adicionalmente al Sistema Nacional de Gasoductos, a la fecha se construyeron 1,744 km de ductos de acceso abierto y 276 km de ductos para usos propios, y la inversión acumulada en este ramo supera los US$2,020 millones, que a un tipo de cambio de $11.0/USD representa $22,220 millones.

Finalmente, en materia de almacenamiento a través de terminales de Gas Natural Licuado (GNL), México ya cuenta con dos de ellas, una en Altamira (Tampico) y otra a punto de entrar en operación comercial en Ensenada (Baja California). Las inversiones en estas terminales superan los US$1,275 millones, el equivalente a $14,025 millones.

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