Historia de la Industria Petrolera en la República Mexicana

Desde hace más de tres siglos, México se ha beneficiado de los vastos yacimientos petrolíferos que son parte del territorio nacional; hoy día, esta Industria representa uno de los principales recursos económicos nacionales. En los primeros dos meses de 2012, los ingresos por exportación de crudo ascendieron los 7 mil 846 millones de dólares, según datos de la Secretaría de Hacienda.

La industria petrolera a través del tiempo

1783

Entran en vigor las Reales Ordenanzas para la Minería de la Nueva España, éstas determinaban que toda riqueza extraída del subsuelo, entre ellas el petróleo, pertenecían a la Real Corona Española, y, por lo tanto, sólo esta entidad tenía el derecho de conceder a los particulares la explotación del recurso.

1884

Después de la guerra de Independencia, el gobierno expidió el documento denominado Código de Minas de los Estados Unidos Mexicanos que deroga las Ordenanzas de Minería. Esta nueva legislación tenía la intención de fomentar la inversión petrolera y, sobre todo, trasladar el derecho de explotación al soberano sobre el subsuelo.

1892
Se promulga el Código de Minero de la Republica Mexicana, éste establece que sólo el dueño del suelo explotará libremente los combustibles minerales, siempre y cuando se cubra el impuesto sobre propiedades federales.  

1901

Se expide la primera Ley del Petróleo que permite al Presidente de la República otorgar permisos a empresas y particulares para explotar terrenos que son propiedad de la nación.

1911
Diversas compañías extranjeras, a partir de la Ley del Petróleo, comienzan a expandirse en la nación. Comienzan las exportaciones de petróleo mexicano a Estados Unidos, Europa y América Latina.

1912
El gobierno de Francisco I. Madero decreta, bajo la modalidad de impuesto especial del timbre, el primer gravamen sobre producción de petróleo crudo.

1917
A partir de la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se establece, en el artículo 27 que se restituye a la nación la propiedad de las riquezas del subsuelo. Debido a esto, diversas compañías petroleras se agrupan formando la Asociación de Productores de Petróleo en México, como una respuesta a la promulgación de la nueva constitución.

1918
Venustiano Carranza impone nuevos impuestos a la industria petrolera, éstos constaban en una cuota de renta anual y 5% de regalías sobre todas la tierras petroleras desarrolladas por los propietarios de la superficie o sus arrendadores.

1933
La Compañía Mexicana de Petróleo El Águila descubre los yacimientos de Poza Rica, Veracruz, convirtiéndose esta zona una nueva región de gran potencial. El proyecto de una empresa petrolera nacional cobra forma con la creación de la Compañía Petróleos de México, S.A. (PETROMEX), una empresa con participación desgobierno y de inversionistas privados.

1935
Se forma el Sindicato de Trabajadores Petroleros en la República Mexicana (STPRM).

1937
El gobierno crea la Administración General del Petróleo Nacional (AGPN), a la que traspasó las propiedades de PETROMEX.

1938
El entonces presidente Lázaro Cárdenas decreta, el día 18 de marzo, la expropiación de la industria petrolera. Para reorganizar, concentrar y coordinar la industria nacionalizada el gobierno de México crea, el 7 de junio, a Petróleos Mexicanos (Pemex) y a la Distribuidora de Petróleos Mexicanos.

1940

Pemex es reformado como una sola entidad que se hace cargo verticalmente de toda la industria petrolera. Para enfrentar el problema del abasto de combustible, se destinan grandes cantidades de crudo a la refinación en el extranjero y se termina la construcción de la refinería de Poza Rica.

1941
Pemex crea el Departamento de Exploración para invertir la tendencia a la baja de la producción.

1946
Pemex descubre en Reynosa, Tamaulipas, importantes yacimientos de petróleo y gas. En noviembre se inauguran las nuevas instalaciones de la refinería de Azcapotzalco, (conocida como “18 de Marzo”) con capacidad para procesar 50 mil barriles diarios de crudo.

1950
Se construyen dos refinerías nuevas en Salamanca y Reynosa que complementan la refinería “18 de Marzo”.

1957
Para estimular el desarrollo de Pemex se emiten 500 millones de pesos en bonos estabilizados. Se finalizan las obras del oleoducto Tampico-Monterrey. Se obtiene por primera vez en México petróleo de formaciones del periodo Jurásico.

1965
Se crea el Instituto Mexicano del Petróleo; surgió como parte de los esfuerzos en la integración vertical de la industria petrolera.

1976
Comienza la explotación de depósitos submarinos en la Sonda de Campeche. Chac, el primer campo marino de esta zona, da pie a nuevos descubrimientos conformándose así el complejo Cantarell.

1989
Pemex crea la empresa filial Petróleos Mexicanos Internacional, con el objetivo de establecer un marco organizacional moderno y eficiente para la realización de las actividades comerciales internacionales.

1992
El 15 de julio el Ejecutivo decreta una nueva Ley Orgánica de Petróleos Mexicanos, ésta determina la creación de un órgano Corporativo y cuatro Organismos Subsidiarios: Pemex Exploración y Producción (PEP), Pemex Refinación (PXR), Pemex Gas y Petroquímica Básica (PGPB) y Pemex Petroquímica (PPQ).

2004
El mercado petrolero internacional enfrenta una serie de circunstancias que ocasionaron una alta volatilidad en los precios del petróleo. En diciembre se decreta la devaluación del peso a raíz de la fuga de capitales que había sufrido el país en el último año del sexenio de Carlos Salinas de Gortari. La acumulación de una deuda a corto plazo gigantesca (de 30 mil millones de dólares en tesobonos) se destina a cubrir el déficit de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

2005
En febrero se firman préstamos de emergencia con el Fondo de Estabilización monetario de los Estados Unidos por 14 mil millones de dólares y con el Fondo monetario Internacional por 17 mil millones de dólares. En todos los contratos se ofreció como garantía los recursos de Pemex y con estos fondos se liquidaron s deudas.

2007-2008
La producción anual de crudo en México se incrementó hasta alcanzar la cifra de 1 237 millones de barriles, destacándose en este rubro el campo del complejo Cantarell.

2012

México celebra el 74° Aniversario de la Expropiación Petrolera. Asimismo,Pemex perforó, en el campo Jujo, en Tabasco, el pozo horizontal más profundo de que se tenga registro en la industria. Mientras tanto, el yacimiento de Chicontepec aumentó la producción en más de 50% en el último año.

Con información del Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México y el Dr. Carlos Marichal.

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Compromiso con México

Desde hace 10 años las grandes empresas asumieron un papel de responsabilidad social. Esto se tradujo en beneficios para las comunidades donde operan y Pemex, es una de ellas.

El artículo cuarto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos dice: “Toda persona tiene derecho a un medio ambiente adecuado para su desarrollo y bienestar”. Debido a que Petróleos Mexicanos es una compañía que está en contacto directo con diversos ecosistemas ha adoptado una serie de medidas para preservar y conservar zonas naturales.

Para Pemex es una prioridad acciones como el fomento a una cultura de desarrollo sustentable que promueva la seguridad de sus operaciones y brinde una relación armónica con el entorno ambiental. Dentro de las diversas iniciativas que lleva a cabo para el cuidado del medio ambiente destaca el Proyecto de Remediación en el municipio de Texistepec, Veracruz.

Una empresa amigable con el medio ambiente

En 1994, el Gobierno Federal asignó a Pemex Gas y Petroquímica Básica (PGPB) un predio de 2,900 hectáreas en el municipio de Texistepec, al sur de Veracruz, con la finalidad de que en esa región desarrollara sus actividades la empresa azufrera paraestatal Compañía Exploradora del Istmo (CEDI). Sin embargo, por tratarse de un rubro industrial tan contaminante, pronto empezaron los problemas.

Como resultado de una auditoria ambiental en esos terrenos, PGPB detectó un pasivo ambiental de grandes proporciones consistente en 525 mil metros cúbicos de residuales azufrosos sólidos, 11 millones de metros cúbicos de aguas ácidas, 240 mil barriles de hidrocarburos intemperizados, dos mil 800 pozos emanando gas e hidrocarburo y 30 kilómetros de caminos y veredas construidos con residuos sólidos.

Consciente de su responsabilidad social y ambiental, Pemex asumió la responsabilidad y se comprometió a eliminar el pasivo ambiental. Para ello destinó un total de $450 millones, mismos que se invertirían durante el periodo 2001-2007. El presupuesto sería destinado a la realización de diversos trabajos de restauración ambiental orientados a erradicar el problema.

Aunado a este esfuerzo a favor de la conservación del entorno natural, la paraestatal involucró a los habitantes de Texistepec. Contrató a pobladores del municipio para realizar diversas actividades asociadas al proyecto. Esto trajo consigo un impacto de carácter positivo en los aspectos laboral y económico de la región.

Con base en los resultados obtenidos por la serie de acciones efectuadas, hoy es posible apreciar los efectos positivos en el medio ambiente de la zona. Por mencionar algunos, destacan la reintroducción del ecosistema acuático de las presas, el regreso de especies nativas y aves migratorias, así como la reforestación en áreas recuperadas.

Y los reconocimientos por tan noble acción no se hicieron esperar. Gracias al Proyecto de Remediación Ambiental, PGPB obtuvo la Mención Honorífica en la categoría “Trabajo Comunitario” del Premio Estatal del Medio Ambiente 2008, galardón que otorga el gobierno del estado de Veracruz. Lo anterior demuestra el compromiso de Pemex por continuar trabajando en el mejoramiento del medio ambiente en beneficio de la comunidad.

Porque la gente también es importante

La historia del desarrollo de Petróleos Mexicanos no ha sido sencilla. Como una de las empresas más importantes y grandes del país se ha visto en la necesidad de resolver situaciones que requieren de inteligencia, visión y un fuerte compromiso con el bienestar de la comunidad en general. Tal es el caso de las modificaciones, legalmente hablando, que se hicieron en el transporte de gas natural, misma que tuvo lugar en 1995.

Los factores que llevaron tanto al gobierno federal como a la paraestatal a transformar la manera de trabajar al interior de la industria del gas en México fueron varios. Con respecto a la distribución, la infraestructura era obsoleta, carecía de normas oficiales mexicanas en la materia y presentaba fugas; la estructura comercial constituida por comisionistas era ineficiente, además de que reportaba adeudos considerables, y el mantenimiento de los sistemas eran insuficientes.

En lo que a la transportación se refiere, sólo existía el Sistema Nacional de Gasoductos, el desarrollo de la industria era insuficiente y no existían instalaciones de almacenamiento de gas natural. Sin embargo, el mayor problema era que el usuario adoptó una posición sumamente vulnerable y se enfrentaba a condiciones de incertidumbre.

Con base en un análisis exhaustivo de la situación de la industria, ambas instituciones tomaron la decisión de cambiar la forma de operar el gas en México. Esta resolución tuvo como principales objetivos: mejorar el aprovechamiento del potencial gasífero del país, impulsar la inversión de los sectores privado y social en transporte, almacenamiento y distribución de gas; liberar recursos públicos para el segmento más rentable de la industria, y fomentar el desarrollo de un mercado más eficiente y competitivo en beneficio de los usuarios.

Actualmente, el sector gasero mexicano incrementó el número de usuarios de 575,630 que había en 1996 a 1,888,229 en 2007. Esto se traduce en una tasa media de crecimiento del 10.41% anual. Otros cambios que trajo consigo esta modificación estratégica fueron: la longitud de las redes primarias creció de 8,108 km en 1995 a 39,417 km en 2007 –una tasa media de crecimiento de 14.09% anual–, y la inversión acumulada alcanzó los $20,254 millones al cierre del año pasado.

Adicionalmente, se puede decir que la distribución de gas se profesionalizó, se hizo eficiente donde ya existía y surgió en nuevas zonas, y las redes no sólo se expandieron, sino que están en condiciones superiores de mantenimiento y son más seguras. Por ende, la regulación del sector trajo transparencia en precios, tarifas y condiciones de servicio.

Por lo que toca a transporte, adicionalmente al Sistema Nacional de Gasoductos, a la fecha se construyeron 1,744 km de ductos de acceso abierto y 276 km de ductos para usos propios, y la inversión acumulada en este ramo supera los US$2,020 millones, que a un tipo de cambio de $11.0/USD representa $22,220 millones.

Finalmente, en materia de almacenamiento a través de terminales de Gas Natural Licuado (GNL), México ya cuenta con dos de ellas, una en Altamira (Tampico) y otra a punto de entrar en operación comercial en Ensenada (Baja California). Las inversiones en estas terminales superan los US$1,275 millones, el equivalente a $14,025 millones.

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