Solución a problemas ambientales

Nueva capacidad de refinación en la cuenca Tula. Hidalgo

Al tiempo que Pemex crece y se fortalece, dentro de sus proyectos ocupa un ligra de importancia fundamental el tema del cuidado del medio ambiente. Incorpora iniciativas para fortalecer la viabilidad socioambiental de los proyectos y para transformar las relaciones de corresponsabilidad con los actores del desarrollo.

Uso del agua

La nueva capacidad de refinación utilizará cien por ciento agua tratada proveniente del Proyecto Atotonilco. Dicho proyecto generará inicialmente 24 mil litros por segundo (lps), en tanto que la nueva refinería utilizará aproximadamente 460 lps. Además, la refinería actual también utilizará agua tratada de dicho proyecto (690 lps); el flujo de agua tratada remanente se destinará a usos agrícolas.

Con ello, se liberarán 690 lps de agua fresca para uso doméstico que actualmente utiliza la refinería Miguel Hidalgo.

Lo anterior implica que la refinería actual y la nueva capacidad de refinación le darán viabilidad financiera y operativa al proyecto Atotonilco e incrementarán la disponibilidad de agua fresca en la región.

En materia de descargas, la tecnología de la nueva capacidad de refinación implicará “cero descarga” a los acuíferos. Asimismo, su integración con la refinería actual implicará que esta última también tenga “cero descarga”. Ello contribuirá al saneamiento de la Cuenca.

Reducción de emisiones a la atmósfera

Debido a que con la nueva capacidad de refinación se eliminará prácticamente la totalidad de la producción de combustóleo, al aprovecharse los residuales que actualmente genera la refinería Miguel Hidalgo (60 mil barriles diarios), será necesario repotenciar la termoeléctrica de la CFE, esto es, esta instalación tendrá que utilizar gas natural como insumo, en vez de combustóleo. Ello prácticamente eliminará las emisiones a la atmósfera de la termoeléctrica.

En una segunda etapa se establecerá una planta de cogeneración en la nueva refinería, que producirá aproximadamente 600 MW. Dicha planta utilizará gas natural como insumo; asimismo, se analiza la posibilidad de utilizar coque mediante su gasificación que generará la nueva refinería como energético para la planta de cogeneración,

La nueva refinería se construirá con estándares de emisiones mínimas y alta integración energética, acorde con las nuevas tecnologías de punta en la materia.

De manera complementaria a las acciones anteriores, y en el marco del Proaire que se está integrando para la Cuenca de Tula, se realizarán las inversiones necesarias para recuperar 99% del azufre que genera la refinería actual, nivel superior al estándar internacional y al de la Norma Oficial Mexicana (90%).

Se reemplazará el coque de importación que actualmente consumen las plantas cementeras ubicadas en la región (4.9 mil toneladas por día), que implican la emisión de partículas a la atmósfera durante su transporte por coque que producirá la nueva refinería. Ello implicará menores distancias en el transporte de este insumo en vehículos cubiertos, con la consecuente reducción en la emisión de partículas.

Estrategia de desarrollo comunitario sustentable de Pemex

Para el desarrollo del proyecto de la nueva refinería, Pemex planteó aplicar su estrategia de desarrollo comunitario sustentable, el cual integra las metas de producción, la promoción del desarrollo económico y el cuidado del medio ambiente de acuerdo con las mejores prácticas internacionales.

Esta estrategia considera cuatro líneas de acción:

  1. Orientar las inversiones sociales a proyectos productivos sustentables y alternativos a la actividad de Pemex. Estos proyectos deben estrechar los vínculos de cooperación, corresponsabilidad y confianza de la empresa con las comunidades antes del inicio de las actividades de producción.
  2. Desarrollar obras de infraestructura y/o mantenimiento que faciliten el desarrollo regional.
  3. Fomentar la participación de expertos para diseñar un plan de desarrollo urbano regional integral. Es decir, un plan donde las actividades industriales, el crecimiento poblacional y la oferta de servicios públicos no se contrapongan.
  4. Impulsar acciones de conservación y compensación de los recursos naturales, con especial énfasis en aquéllas que fomenten el desarrollo de capital social local y la ampliación de las capacidades productivas.

Programa de reforestación

Se instrumentará un programa de reforestación intensivo en la región que incluirá: las zonas de amortiguamiento tanto de la refinería actual como de la nueva; los derechos de vía de las instalaciones petroleras (ductos); las zonas aledañas a la infraestructura carretera y ferroviaria y los cinturones de protección de otras instalaciones, en particular las vinculadas con el tratamiento de agua.

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La refinación en México

La infraestructura de Pemex Refinación ha permanecido sin cambios durante casi dos décadas, frente a una demanda interna de petrolíferos que aumenta a tasas más elevadas que la economía mundial.

Al cierre de 2008 Pemex Refinación alcanzó 547,548 millones de pesos por ventas totales de productos petrolíferos. El Sistema Nacional de Refinación (SNR) de Pemex tiene, hoy día, una capacidad de procesamiento de crudo de un millón 540 mil barriles por día, con seis refinerías en las siguientes localidades; Cadereyta, Nuevo León; Ciudad Madero, Tamaulipas; Minatitlán, Veracruz; Salamanca, Guanajuato; Salina Cruz, Oaxaca y Tula, Hidalgo.

Cada una de estas refinerías cuenta con una capacidad de procesamiento que se muestra en la siguiente tabla:

Proceso de petróleo crudo por refinería

(miles de barriles diarios)

Localidad 2008
Cadereyta, Nuevo León 208.35
Ciudad Madero, Tamaulipas 152.09
Minatitlán, Veracruz 161.58
Salamanca, Guanajuato 192.48
Salina Cruz, Oaxaca 279.36
Tula, Hidalgo 267.19
Total 1,261.05

El SRN procesó 1.3 millones de barriles diarios durante ese 2008, lo que representó una disminución de 0.7% respecto a 2007.

Demanda y capacidad

El consumo interno de gasolinas ha crecido de manera acelerada en los últimos diez años a consecuencia del incremento del parque vehicular.

Por su parte, la producción doméstica de gasolinas alcanzó los 444 mil barriles diarios en 2008.

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El camino hacia una nueva refinería

Presentamos un recuento de cómo se tomó la importante decisión de construir una nueva refinería para el beneficio de México.

Etapa 1. El plan y las primeras posibles sedes

El 18 de marzo de 2008 el Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, instruyó a la Secretaría de Energía y a Petróleos Mexicanos a iniciar los estudios y analizar la factibilidad técnica, financiera y logística que permitiese construir una nueva refinería en el territorio nacional, la primera en 30 años.

El 30 de julio de 2008 Pemex presentó al Congreso de la Unión el Estudio de viabilidad para construir una nueva refinería en México. Los contenidos de dicho estudio se alinearon específicamente con los requerimientos del Congreso. No pretendía ser un dictamen definitivo.

Dicho estudio consideró potenciales localizaciones tomando en cuenta criterios como la cercanía a los centros con mayor demanda de combustibles y la facilidad de acceso al suministro de materia prima.

Al ser un estudio preliminar, se determinó evaluar la rentabilidad de cada una de las potenciales localizaciones por separado. No se incluyó una evaluación de los beneficios potenciales del aprovechamiento de residuales, ni el contexto de la modernización integral del Sistema Nacional de Refinación.

Etapa II. Evaluación de las sedes definitivas

De agosto de 2008 a marzo de 2009, Pemex recibió nuevas solicitudes para ser incorporadas en el análisis, así como estudios adicionales de parte de gobiernos estatales ya considerados en el estudio de julio de 2008.

En respuesta a todas estas solicitudes, Pemex realizó una nueva revisión de cada una de las propuestas, con objeto de hacerlas comparables.

El 25 y 27 de marzo se llevaron a cabo las presentaciones públicas de los diez estados interesados. Además de resultar un ejercicio inédito de transparencia que permitió a la sociedad conocer cada una de las propuestas, técnicos de Pemex, del IMP e independientes, pudieron realizar preguntas específicas sobre diversos temas a los equipos técnicos de cada estado.

Dicho ejercicio permitió enriquecer el análisis de Pemex con detalles no conocidos como los planes de desarrollo de los gobiernos estatales, las dificultades esperadas, así como los diferentes tipos de apoyo que los gobiernos estarían en posibilidad de ofrecer a Pemex para el mejor desarrollo del proyecto.

Una vez concluidos los eventos públicos se incorporó toda la información de los diez estados interesados (Hidalgo, Guanajuato, Oaxaca, Veracruz, Tlaxcala, Puebla, Michoacán, Campeche, Tabasco y Tamaulipas) en el esquema metodológico general y se procedió a calcular la rentabilidad de cada una de las alternativas en lo individual.
De acuerdo con esta nueva evaluación individual (abril de 2009), las localizaciones con mayor rentabilidad son las que permiten aprovechar residuales.

Al aprovechar los residuales se capturan las economías de escala de un proyecto integral, lo que genera rentabilidades adicionales, del orden de mil millones de dólares de VPN en promedio, sobre refinerías sin integración.

Basta comparar el VPN de Tula en julio de 2008 y abril de 2009 para corroborar el sustancial incremento que sufre la rentabilidad de ambos proyectos al incorporar el aprovechamiento de residuales.

Ello es así porque el aprovechamiento de residuales permite abaratar el costo de la materia prima mediante la sustitución de crudo por residuales, generar economías de escala y aumentar la disponibilidad de crudo para exportación.

Algunos de los criterios incorporados al modelo de evaluación de rentabilidad son:

  • el tipo de tecnología para el proyecto
  • la configuración de las plantas
  • el tamaño de la nueva refinería
  • la distancia a las fuentes de crudo
  • la distancia a las zonas de consumo
  • la disponibilidad de materia prima
  • la calidad del crudo disponible
  • la eficiencia operativa con la que se planea operar la infraestructura
  • el análisis geográfico
  • el análisis ambiental
  • el análisis social de campo
  • la infraestructura existente (carretera, ductos, refinación)
  • el aprovechamiento existente de residuales
  • el costo de los terrenos, entre otros.

Etapa III. El resultado final

Finalmente, y para concebir con el análisis, se analizó el portafolio completo de proyectos de refinación de manera integral, a fin de garantizar que el suministro futuro de la demanda sea eficiente para el SNR y contribuya a mejorar la situación financiera de Pemex Refinación.

Para ello, se evaluaron combinaciones de proyectos buscando elevar, aún más, la rentabilidad de ese proyecto.

El portafolio que incluye construir nueva capacidad en Tula con aprovechamiento de residuales (P-1) y la reconfiguración de Salamanca resultó el más rentable.

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