Reestructurando Pemex. La necesaria Reforma Energética

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Mientras la ciudad española de Barcelona sufría su tercer día consecutivo de bombardeos aéreos en el contexto de la Guerra Civil Española; en México, ese mismo día, el viernes 18 de marzo de 1938, el general Lázaro Cárdenas, presidente de México, presentaba un decreto con el que se expropiaban los inmuebles de, al menos, 17 empresas petroleras.

Ese día, guardado en la memoria histórica de todos los mexicanos, Cárdenas envió una nota diplomática al gobierno estadounidense y ofreció un discurso a la sociedad mexicana que lo recibió con entusiasmo. “Pocos saben –de acuerdo a Enrique Krauze– que fue el poeta José Gorostiza quien redactó” ambos documentos.

75 años después

¿Es realmente necesario reformar al sector energético en México?

Mario Gabriel Budebo, miembro del consejo de administración de Pemex gas y petroquímica y del grupo de trabajo que publicó un documento sobre esta propuesta del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi), asegura que “México tiene una riqueza enorme en materia energética que no hemos podido aprovechar para darle al país una tasa de crecimiento económico importante. Sólo hemos producido una cuarta parte de todos los recursos identificados entre reservas y recursos prospectivos”.

Por su parte, Miguel Ángel Toro, investigador del Centro de Investigación para el Desarrollo AC (CIDAC) y miembro del equipo de energía del mismo organismo, comenta que “sí es necesaria la reforma al sector energético, México necesita darle más dinamismo al sector energético en diversos frentes y en diversas formas”.

Budebo profundiza en la historia moderna de México: “México optó por un modelo que, en su momento, fue adecuado; fue un modelo de empresa única que es Petróleos Mexicanos y que, desde 1938, lo ha hecho estupendamente bien, sin embargo, en los últimos 15 o 20 años, la naturaleza de nuestros yacimientos, al igual que en todo el mundo, se ha deteriorado, lo que provoca que se requiera una mayor inversión y mucha mayor ejecución para obtener recursos de difícil acceso”.

Toro, desde otra perspectiva, comenta que pese a que la Reforma Energética está incompleta en “varios frentes, sobre todo en electricidad”, le faltó una mayor apertura que permitiera una mayor competencia en el sector, “otra parte muy importante que tiene que ir de la mano es una regulación fuerte y estricta, por ejemplo, quién otorgará los permisos de contratos, de exploración”.

Tanto Miguel Ángel Toro, como Budebo consideran que uno de los mejores aspectos de la Reforma Energética es la apertura al sector de hidrocarburos; Toro comenta que “es un tabú muy complicado de transitar en México porque tiene una carga histórica importante” y Budebo agrega que “la posibilidad de que Pemex se asocie con terceros para realizar sus tareas le permitirá traer tecnología de vanguardia, además de tener una mayor inversión para el desarrollo de la industria en el país (…) México podría ser una potencia petroquímica mundial”.

El investigador del CIDAC agrega que “Pemex es muy eficiente en la exploración de yacimientos en tierra y aguas someras, es de los mejores del mundo; pero en aguas profundas no tiene ni tecnología, ni capital humano, ni recursos; además que, como sucede en cualquier industria, la tecnología más novedosa está patentada por ciertas empresas y no es sencillo que te la presenten o que se la compres, sólo si e asocias con ellos puedes acceder a esa tecnología”.

La visión de ambos expertos es prometedora y confían que el Congreso realizará los cambios pertinentes para reunir los mejores puntos que hay en cada una de las tres reformas que se encuentran en discusión y que México se convertirá en un país sumamente interesante por la cantidad de empleos que se generarán, “México será un lugar muy interesante para hacer negocios, para invertir y para generar empleos”, menciona Mario Gabriel Budebo.

Petróleos Mexicanos, el gigante mexicano

“Pemex no es una empresa, es un órgano descentralizado que está dividido en cuatro áreas: Exploración y Producción, Refinación, Gas y Petroquímica y Pemex Internacional que se dedica a comercializar el petróleo mexicano fuera del país, principalmente en Houston”, comenta Miguel Ángel Toro.

Cabe mencionar que actualmente Petróleos Mexicanos cuenta con 153 mil 233 empleados; sin contar los trabajos indirectos que genera y que, se estima, asciendan al medio millón.

Asimismo, Pemex produjo 2 millones 548 millones de barriles de crudo al día, durante 2012 y 6 mil 385 millones de pies cúbicos de gas natural al día, en el mismo periodo; esto significó que, el año pasado, la paraestatal tuvo ingresos totales por un billón 647 mil millones de pesos, su rendimiento de operación fue de 905 mil millones de pesos y su inversión ascendió a 311 mil millones de pesos.

Por último, cabe mencionar que la Reforma Energética no sólo se centra en el petróleo y el gas natural, ya que hay apartados sobre energías renovables, electricidad y sobre modelos de generación de energía limpia, por lo que habrá que estar atentos y ver cómo se desarrolla el debate en las cámaras de diputados y senadores del poder legislativo mexicano.

*Reportaje publicado en la revista Empresarios AEM No. 14

Buques ecológicos al servicio de la industria petrolera

La industria petrolera enfrenta el problema de la contaminación de aire y mar, que se produce durante la incineración de los productos que emana del pozo. Una solución es incorporar embarcaciones especializadas que reduzcan los gases efecto invernadero generados durante la exploración y producción de los hidrocarburos. Los buques ecológicos están dotados de la tecnología WTSV (Well Testing Service Vessel) que sustituyen el proceso de incineración.

Los buques ecológicos incorporan una planta de proceso que asiste directamente durante la perforación, terminación y reparación de pozos petroleros en altamar. Recibe, procesa y almacena los fluidos operando como una extensión de la plataforma de perforación y cuenta con un sistema de posicionamiento dinámico (DP2) que le permite mantener su ubicación cerca de la plataforma. Su objetivo es: recibir todos los fluidos generados durante el servicio al pozo, procesarlos y disponer de ellos, recuperar el crudo, caracterizar la producción del pozo y reducir la emisión de gases invernadero.

La planta de proceso está interconectada con los sistemas y servicios de la embarcación y cuenta con:

  • Sistema de separación de productos.
  • Equipos, dispositivos e instrumentación para controlar el proceso, la operación y emitir un reporte del servicio brindado.
  • Sistemas de bombas para reintegrar el agua, crudo estabilizado y/o productos químicos a las líneas de exportación, reinyección o para el trasiego a embarcaciones auxiliares o terminales de descarga.
  • Sistemas y dispositivos de seguridad.
  • Laboratorios de análisis y prueba de productos del proceso.

Actualmente, se han dotado con tecnología WTSV a 3 embarcaciones, que prestan sus servicios en el Golfo de México, entre ellos el ECO III (Ex CT Longford). Éste fue construido en 2008 en Turquía, su planta de procesamiento se fabricó en Canadá y la conversión se realizó en Tuxpan, Veracruz.

Inició operaciones para Pemex en febrero de 2010, este barco clasificado FPSO (Floating Production Storage and Offloading) provee el servicio como barco ecológico para Prueba de Pozos (WTSV -Well Testing Service Vessel-). Realiza de manera ecológica la recepción y proceso de fluidos reduciendo los gases efecto invernadero que se generan durante los procesos de perforación de pozos. Su peso muerto es de 10 mil toneladas, mide 117 metros de eslora y 21 metros de manga, y su calado es de 7.55 m.

Barcos como el ECO III pueden prestar diversos servicios dependiendo del pozo, ya que su planta de procesamiento logra separar cinco componentes principales: aceite crudo, gas, agua oleosa, sólidos (arena, recortes de perforación, lodos) y líquidos contaminantes. Su sistema puede:

–       Recibir el producto desde la plataforma y procesarlo en la planta ubicada en la cubierta

–       Almacenar líquidos

–       Caracterizar la producción del pozo

–       Evitar la incineración de fluidos

–       Evitar derrames

–       Descargar en terminales, reinyectar a pozos o trasiego a otras embarcaciones

Utilizando este tipo de tecnología en la exploración costa afuera se reduce la contaminación en aire y mar, pues reduce o elimina el proceso de incineración en los pozos de la industria, también permite recuperar producto que se pierde utilizando el proceso de incineración.

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Especificaciones técnicas de una nueva refinería

Principales insumos de una refinería

El petróleo crudo es la materia prima principal, suministrado por el organismo Pemex Exploración y Producción.

Los insumos adicionales que requiere una refinería son:

  • Gas natural. Materia prima generadora de hidrógeno, indispensable en los procesos de hidrodesulfuración y como combustible en los calentadores a fuego directo y en las calderas generadoras de vapor.
  • Energía eléctrica: En buena medida se genera en el interior de las mismas refinerías, pero también depende en parte del suministro adicional de la CFE.
  • Agua. Se emplea básicamente como un medio de enfriamiento en los procesos y como suministro a las calderas generadoras de vapor.
  • Isobutano. Materia prima de las plantas de alquilación para producción de alquilado, componente de las gasolinas de alto octano.
  • TAME/MTBE. Componentes oxigenados de las gasolinas.
  • Ácido fluorhídrico. Catalizador de las plantas de alquilación para producción de alquilado.
  • Ácido sulfúrico y sosa cáustica como materias primas para la obtención de agua desmineralizada para la generación de vapor.

Productos principales que se obtienen en una refinería:

  • Gasolina Pemex Magna
  • Gasolina Pemex Premium
  • Turbosina
  • Combustóleo
  • Pemex-Diesel
  • Asfalto
  • Azufre
  • Propileno
  • Lubricantes
  • Coque
  • LPG (Propano-Butano)

Procesos que constituyen una refinería

Una refinería moderna debe contar con infraestructura suficiente para mantener la continuidad de su operación, es decir, tener flexibilidad para realizar mantenimientos, son la interrupción total de la producción.

Las plantas con las que deberá contar la nueva refinería son:

  • Destilación combinada primaria y vacío
  • Coquización retardada
  • Hidrodesulfuración de gasolina
  • Hidrodesulfuración de nafta catalítica
  • Hidrodesulfuración de destilados intermedios
  • Hidrodesulfuración de diesel
  • Hidrodesulfuración de gasóleos de coquización y de vacío
  • Hidrodesulfuración de naftas de coquización
  • Desintegración catalítica FCC
  • Reformación de naftas
  • Isomerización de pentanos y hexanos
  • Isomerización de butanos
  • Alquilación
  • Hidrógeno
  • Azufre
  • Hidrockacking

Función de cada uno de los procesos

Destilación combinada primaria y vacío. La función de estos procesos es descomponer o separar el petróleo crudo en sus diferentes componentes por medio de destilación atmosférica y al vacío.

Coquización retardada. La función de esta planta es procesar el residuo de vacío para obtener productos de mayor valor agregado como gas, gasolina y gasóleos.

Hidrodesulfuración de gasolina. La función de este proceso es eliminar de la gasolina el contenido de productos indeseables como azufre y nitrógeno.

Hidrodesulfuración de nafta catalítica. La función de este proceso es disminuir el contenido de azufre por debajo de 15 partes por millón de la gasolina catalítica producto.

Hidrodesulfuración de gasóleos de coquización y de vacío. La función principal de este proceso es disminuir el contenido de azufre en el diesel y en el gasóleo producto.

Desintegración catalítica FCC. La función principal de este proceso es la obtención de gasolina catalítica de alto octano.

Reformación de naftas. La función principal de este proceso es la obtención de gasolina reformada de alto octano.

Isomerización de pentanos y hexanos. La función principal de este proceso es incrementar el índice de octano de la gasolina de carga.

Isomerización de butanos. La función principal de este proceso es la obtención de isobutano.

Alquilación. La función principal de este proceso es la obtención de gasolina (alquilado) de alto octano.

Hidrógeno. La función de este proceso es la obtención de hidrógeno de alta pureza.

Azufre. La función principal de este proceso es la recuperación del azufre de los gases ácidos.

Hidrocracking. La función principal de este proceso es convertir el diesel a gasolina.

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Compromiso con México

Desde hace 10 años las grandes empresas asumieron un papel de responsabilidad social. Esto se tradujo en beneficios para las comunidades donde operan y Pemex, es una de ellas.

El artículo cuarto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos dice: “Toda persona tiene derecho a un medio ambiente adecuado para su desarrollo y bienestar”. Debido a que Petróleos Mexicanos es una compañía que está en contacto directo con diversos ecosistemas ha adoptado una serie de medidas para preservar y conservar zonas naturales.

Para Pemex es una prioridad acciones como el fomento a una cultura de desarrollo sustentable que promueva la seguridad de sus operaciones y brinde una relación armónica con el entorno ambiental. Dentro de las diversas iniciativas que lleva a cabo para el cuidado del medio ambiente destaca el Proyecto de Remediación en el municipio de Texistepec, Veracruz.

Una empresa amigable con el medio ambiente

En 1994, el Gobierno Federal asignó a Pemex Gas y Petroquímica Básica (PGPB) un predio de 2,900 hectáreas en el municipio de Texistepec, al sur de Veracruz, con la finalidad de que en esa región desarrollara sus actividades la empresa azufrera paraestatal Compañía Exploradora del Istmo (CEDI). Sin embargo, por tratarse de un rubro industrial tan contaminante, pronto empezaron los problemas.

Como resultado de una auditoria ambiental en esos terrenos, PGPB detectó un pasivo ambiental de grandes proporciones consistente en 525 mil metros cúbicos de residuales azufrosos sólidos, 11 millones de metros cúbicos de aguas ácidas, 240 mil barriles de hidrocarburos intemperizados, dos mil 800 pozos emanando gas e hidrocarburo y 30 kilómetros de caminos y veredas construidos con residuos sólidos.

Consciente de su responsabilidad social y ambiental, Pemex asumió la responsabilidad y se comprometió a eliminar el pasivo ambiental. Para ello destinó un total de $450 millones, mismos que se invertirían durante el periodo 2001-2007. El presupuesto sería destinado a la realización de diversos trabajos de restauración ambiental orientados a erradicar el problema.

Aunado a este esfuerzo a favor de la conservación del entorno natural, la paraestatal involucró a los habitantes de Texistepec. Contrató a pobladores del municipio para realizar diversas actividades asociadas al proyecto. Esto trajo consigo un impacto de carácter positivo en los aspectos laboral y económico de la región.

Con base en los resultados obtenidos por la serie de acciones efectuadas, hoy es posible apreciar los efectos positivos en el medio ambiente de la zona. Por mencionar algunos, destacan la reintroducción del ecosistema acuático de las presas, el regreso de especies nativas y aves migratorias, así como la reforestación en áreas recuperadas.

Y los reconocimientos por tan noble acción no se hicieron esperar. Gracias al Proyecto de Remediación Ambiental, PGPB obtuvo la Mención Honorífica en la categoría “Trabajo Comunitario” del Premio Estatal del Medio Ambiente 2008, galardón que otorga el gobierno del estado de Veracruz. Lo anterior demuestra el compromiso de Pemex por continuar trabajando en el mejoramiento del medio ambiente en beneficio de la comunidad.

Porque la gente también es importante

La historia del desarrollo de Petróleos Mexicanos no ha sido sencilla. Como una de las empresas más importantes y grandes del país se ha visto en la necesidad de resolver situaciones que requieren de inteligencia, visión y un fuerte compromiso con el bienestar de la comunidad en general. Tal es el caso de las modificaciones, legalmente hablando, que se hicieron en el transporte de gas natural, misma que tuvo lugar en 1995.

Los factores que llevaron tanto al gobierno federal como a la paraestatal a transformar la manera de trabajar al interior de la industria del gas en México fueron varios. Con respecto a la distribución, la infraestructura era obsoleta, carecía de normas oficiales mexicanas en la materia y presentaba fugas; la estructura comercial constituida por comisionistas era ineficiente, además de que reportaba adeudos considerables, y el mantenimiento de los sistemas eran insuficientes.

En lo que a la transportación se refiere, sólo existía el Sistema Nacional de Gasoductos, el desarrollo de la industria era insuficiente y no existían instalaciones de almacenamiento de gas natural. Sin embargo, el mayor problema era que el usuario adoptó una posición sumamente vulnerable y se enfrentaba a condiciones de incertidumbre.

Con base en un análisis exhaustivo de la situación de la industria, ambas instituciones tomaron la decisión de cambiar la forma de operar el gas en México. Esta resolución tuvo como principales objetivos: mejorar el aprovechamiento del potencial gasífero del país, impulsar la inversión de los sectores privado y social en transporte, almacenamiento y distribución de gas; liberar recursos públicos para el segmento más rentable de la industria, y fomentar el desarrollo de un mercado más eficiente y competitivo en beneficio de los usuarios.

Actualmente, el sector gasero mexicano incrementó el número de usuarios de 575,630 que había en 1996 a 1,888,229 en 2007. Esto se traduce en una tasa media de crecimiento del 10.41% anual. Otros cambios que trajo consigo esta modificación estratégica fueron: la longitud de las redes primarias creció de 8,108 km en 1995 a 39,417 km en 2007 –una tasa media de crecimiento de 14.09% anual–, y la inversión acumulada alcanzó los $20,254 millones al cierre del año pasado.

Adicionalmente, se puede decir que la distribución de gas se profesionalizó, se hizo eficiente donde ya existía y surgió en nuevas zonas, y las redes no sólo se expandieron, sino que están en condiciones superiores de mantenimiento y son más seguras. Por ende, la regulación del sector trajo transparencia en precios, tarifas y condiciones de servicio.

Por lo que toca a transporte, adicionalmente al Sistema Nacional de Gasoductos, a la fecha se construyeron 1,744 km de ductos de acceso abierto y 276 km de ductos para usos propios, y la inversión acumulada en este ramo supera los US$2,020 millones, que a un tipo de cambio de $11.0/USD representa $22,220 millones.

Finalmente, en materia de almacenamiento a través de terminales de Gas Natural Licuado (GNL), México ya cuenta con dos de ellas, una en Altamira (Tampico) y otra a punto de entrar en operación comercial en Ensenada (Baja California). Las inversiones en estas terminales superan los US$1,275 millones, el equivalente a $14,025 millones.

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