Historia de la refinación en México

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Hace más de 6 mil años, el petróleo era utilizado como pegamento, pintura e, incluso, como medicina. Pero fue hasta 1858 que Edwin L. Drake perforó el primer pozo petrolero del mundo en Estados Unidos.

Entre 1869 y 1896, compañías estadounidenses comenzaron a explotar las reservas de crudo mexicanas con la construcción de las refinerías “El Águila” y “La Constancia” en Veracruz y dos más de la compañía Waters Pierce Oil en Tamaulipas.

Para 1923, México contaba con 14 refinerías, siendo la de Mata Redonda, Veracruz, la más grande del país con una capacidad de 133 mil barriles diarios (bd); esta refinería veracruzana fue inaugurada en junio de 1915 por La Huasteca Petroleum Co.
El auge en la explotación del “oro negro” se debió a que las compañías petroleras comenzaron a expandirse por los estados de San Luis Potosí, Tamaulipas y Veracruz a inicios del siglo XX. Nueve años después se inauguró el oleoducto Tampico-Azcapotzalco, con una longitud de 500 km, recorriendo prácticamente la mitad del territorio nacional a lo largo.

Expropiación petrolera

El presidente Lázaro Cárdenas expropió la infraestructura petrolera del país, así como las refinerías el 18 de marzo de 1938, mismas que contaban con una capacidad para procesar 102 mil bd y para inicios de junio de ese año, se expidió el Decreto de Expropiación con el que se fundó Petróleos Mexicanos, industria paraestatal que cuenta con el monopolio constitucional para lucrar con el petróleo y sus derivados.

Después de la expropiación petrolera, las plantas de refinación de crudo se expandieron por otros estados como Guanajuato, Tabasco, Hidalgo, Nuevo León, Oaxaca y la Ciudad de México, aunque refinerías como la de Bellavista y la de Árbol Grande, en Tamaulipas y la de Mata Redonda en Veracruz dejaron de operar por ser obsoletas en cuanto a su tecnología y muy caras de mantener.

Un nuevo ciclo, crecimiento y fortalecimiento

En sólo 42 años México se hizo de una infraestructura petrolera capaz de pelear con los mejores del mundo; en 1980, México era el 11º país del mundo como refinador pues se contaba con una capacidad de proceso de 1 millón 476 mil barriles diarios de petróleo.

Para 1991, las refinerías de Azcapotzalco, D.F. y Poza Rica, Ver. dejaron de operar, con lo que la capacidad de proceso en el país quedó en 1 millón 525 mil barriles diarios a inicios de la última década del milenio.

El gran avance de Pemex en el desarrollo tecnológico hizo que en 1992 se creara Pemex Refinación como una empresa subsidiaria de Petróleos Mexicanos.

Con este nuevo impulso y preocupados por el medio ambiente, de 1993 a 1997 se inició la construcción de plantas de refinación pertenecientes al Paquete Ecológico, cuya finalidad era mejorar la calidad de las gasolinas, diesel y combustóleo.
Durante estos cuatro años, 20 plantas iniciaron operaciones en Salina Cruz, Oaxaca (4 plantas); Cadereyta, Nuevo León (4 plantas); Tula, Hidalgo (8 plantas); Minatitlán, Veracruz (1 planta); Ciudad Madero, Tamaulipas (1 planta) y Salamanca, Guanajuato (2 plantas).

Después de este crecimiento, en 1997, el Sistema Nacional de Refinación inició con programas de reconfiguración con el objetivo de actualizar los estándares de calidad y seguridad.

Fin de siglo

El año 2000 marcó el inicio del Proyecto Cadereyta, un plan para ampliar las instalaciones de Pemex en el municipio de Cadereyta de Jiménez, Nuevo León.

Con un terreno de 489.5 hectáreas, la Refinería Ing. Héctor R. Lara Sosa, se encarga de cubrir las necesidades de combustibles de tres estados (Nuevo León, Coahuila y Chihuahua),  así como, en forma parcial, de Durango, San Luis Potosí y Tamaulipas.

El Proyecto Cadereyta 2000 se puso como objetivos:

  • Satisfacer la creciente demanda regional de gasolina sin plomo (Pemex Magna y Pemex Premium) y de diesel (Pemex Diesel).
  • Reducir la producción de combustóleo de alto contenido de azufre.
  • Cumplir con los requerimientos de las normas ambientales (NOM-085 para combustibles industriales y NOM-086 para combustibles automotrices) que definirán las especificaciones para productos petrolíferos, particularmente del máximo contenido de azufre en combustóleo y diesel, así como el máximo porcentaje de aromáticos, olefinas y benceno en la gasolina.
  • Optimizar la mezcla de crudo en la refinería, tomando en cuenta la mayor disponibilidad de crudos pesados y amargos, tales como el Maya.
  • Ampliar y modernizar las plantas existentes para maximizar las utilidades.

Este ambicioso plan se dividió en cinco partes, las cuales son:

  • Construcción de nueve plantas:
    • Hidrotratamiento de destilados Intermedios.
    • Reformadora de naftas con regeneración continua.
    • MTBE.
    • Alquilación.
    • Recuperadora de azufre (ton/d).
    • Hidrotratamiento de gasóleo de la coquizadora.
    • Planta de hidrógeno (MMPCD).
    • Aguas amargas (dos trenes).
    • Hidrotratadora de naftas.
    • Ampliación y modernización de plantas existentes:
      • Destilación atmosférica y de vacío No. 1.
      • Destilación atmosférica y de vacío No. 2.
      • Desintegración catalítica No. 1MTBE.
      • Fraccionadora de ligeros.
      • Modernización de plantas existentes:
        • Hidrodesulfuradora de naftas No. 1.
        • Reformadora de naftas No. 1.
        • Hidrodesulfuradora de productos intermedios No. 1.
        • Hidrodesulfuradora de productos intermedios No. 2.
        • Aguas amargas.
        • Recuperadora de azufre No. 1 (ton/d).
        • Trabajos complementarios en la refinería:
          • Expansión del área de asfaltos.
          • Ampliación de laboratorios.
          • Otras instalaciones:
            • Aumento de la oferta de crudo.
            • Distribución de productos petrolíferos.
            • Instalaciones de comercialización en Monclova, Sabinas, Saltillo y Cd. Juárez.

Nuevo milenio, Pemex en la actualidad

Actualmente Pemex cuenta con 7 mil 382 pozos en explotación, 223 plataformas marinas, seis refinerías, diez centros procesadores de gas, cinco centros petroquímicos y 77 terminales de almacenamiento y reparto, toda esta infraestructura dividida en cuatro regiones:

  • Norte: Desde Baja California, hasta Tamaulipas y hacia el sur hasta la región central de Veracruz y la región norte de Guerrero.
  • Sur: Abarca de Guerrero a la Península de Yucatán.
  • Noreste: Región marítima cercana a las costas de Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
  • Suroeste: Perteneciente al Golfo de México y el Caribe.

Asimismo posee cuatro rutas marinas, dos en el Golfo de México (de Yucatán a Veracruz y de Tamaulipas a Veracruz) y dos más en el océano Pacífico (de Oaxaca a Colima y de Oaxaca a Baja California.

Las refinerías de la paraestatal se encuentran en Cadereyta, Nuevo León; Ciudad Madero, Tamaulipas; Salamanca, Guanajuato; Tula, Hidalgo; Minatitlán, Veracruz y Salina Cruz, Oaxaca. Cuentan con una red de oleoductos de 4 mil 647 km y de poliductos de 9 mil 115 km.

Las petroquímicas se encuentran en Coatzacoalcos, Veracruz y San Martín Texmelucan, Puebla y poseen ductos con más de mil kilómetros.

Los centros procesadores de gas se ubican en un cinturón que va de Tamaulipas a Tabasco por prácticamente toda la costa del Golfo de México; hay diez complejos que cuentan con 12 mil 768 kilómetros de ductos.

Petróleos Mexicanos sigue creciendo y fortaleciéndose mediante la utilización de tecnología de punta, lo que permite que el suministro de combustibles esté garantizado en todo el territorio nacional.

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