El camino hacia una nueva refinería

Presentamos un recuento de cómo se tomó la importante decisión de construir una nueva refinería para el beneficio de México.

Etapa 1. El plan y las primeras posibles sedes

El 18 de marzo de 2008 el Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, instruyó a la Secretaría de Energía y a Petróleos Mexicanos a iniciar los estudios y analizar la factibilidad técnica, financiera y logística que permitiese construir una nueva refinería en el territorio nacional, la primera en 30 años.

El 30 de julio de 2008 Pemex presentó al Congreso de la Unión el Estudio de viabilidad para construir una nueva refinería en México. Los contenidos de dicho estudio se alinearon específicamente con los requerimientos del Congreso. No pretendía ser un dictamen definitivo.

Dicho estudio consideró potenciales localizaciones tomando en cuenta criterios como la cercanía a los centros con mayor demanda de combustibles y la facilidad de acceso al suministro de materia prima.

Al ser un estudio preliminar, se determinó evaluar la rentabilidad de cada una de las potenciales localizaciones por separado. No se incluyó una evaluación de los beneficios potenciales del aprovechamiento de residuales, ni el contexto de la modernización integral del Sistema Nacional de Refinación.

Etapa II. Evaluación de las sedes definitivas

De agosto de 2008 a marzo de 2009, Pemex recibió nuevas solicitudes para ser incorporadas en el análisis, así como estudios adicionales de parte de gobiernos estatales ya considerados en el estudio de julio de 2008.

En respuesta a todas estas solicitudes, Pemex realizó una nueva revisión de cada una de las propuestas, con objeto de hacerlas comparables.

El 25 y 27 de marzo se llevaron a cabo las presentaciones públicas de los diez estados interesados. Además de resultar un ejercicio inédito de transparencia que permitió a la sociedad conocer cada una de las propuestas, técnicos de Pemex, del IMP e independientes, pudieron realizar preguntas específicas sobre diversos temas a los equipos técnicos de cada estado.

Dicho ejercicio permitió enriquecer el análisis de Pemex con detalles no conocidos como los planes de desarrollo de los gobiernos estatales, las dificultades esperadas, así como los diferentes tipos de apoyo que los gobiernos estarían en posibilidad de ofrecer a Pemex para el mejor desarrollo del proyecto.

Una vez concluidos los eventos públicos se incorporó toda la información de los diez estados interesados (Hidalgo, Guanajuato, Oaxaca, Veracruz, Tlaxcala, Puebla, Michoacán, Campeche, Tabasco y Tamaulipas) en el esquema metodológico general y se procedió a calcular la rentabilidad de cada una de las alternativas en lo individual.
De acuerdo con esta nueva evaluación individual (abril de 2009), las localizaciones con mayor rentabilidad son las que permiten aprovechar residuales.

Al aprovechar los residuales se capturan las economías de escala de un proyecto integral, lo que genera rentabilidades adicionales, del orden de mil millones de dólares de VPN en promedio, sobre refinerías sin integración.

Basta comparar el VPN de Tula en julio de 2008 y abril de 2009 para corroborar el sustancial incremento que sufre la rentabilidad de ambos proyectos al incorporar el aprovechamiento de residuales.

Ello es así porque el aprovechamiento de residuales permite abaratar el costo de la materia prima mediante la sustitución de crudo por residuales, generar economías de escala y aumentar la disponibilidad de crudo para exportación.

Algunos de los criterios incorporados al modelo de evaluación de rentabilidad son:

  • el tipo de tecnología para el proyecto
  • la configuración de las plantas
  • el tamaño de la nueva refinería
  • la distancia a las fuentes de crudo
  • la distancia a las zonas de consumo
  • la disponibilidad de materia prima
  • la calidad del crudo disponible
  • la eficiencia operativa con la que se planea operar la infraestructura
  • el análisis geográfico
  • el análisis ambiental
  • el análisis social de campo
  • la infraestructura existente (carretera, ductos, refinación)
  • el aprovechamiento existente de residuales
  • el costo de los terrenos, entre otros.

Etapa III. El resultado final

Finalmente, y para concebir con el análisis, se analizó el portafolio completo de proyectos de refinación de manera integral, a fin de garantizar que el suministro futuro de la demanda sea eficiente para el SNR y contribuya a mejorar la situación financiera de Pemex Refinación.

Para ello, se evaluaron combinaciones de proyectos buscando elevar, aún más, la rentabilidad de ese proyecto.

El portafolio que incluye construir nueva capacidad en Tula con aprovechamiento de residuales (P-1) y la reconfiguración de Salamanca resultó el más rentable.

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